¿Qué son los juegos sexuales en la infancia?

Seguramente, en alguna ocasión te ha tocado observar a niñas y niños que juegan a la casita o al doctor, probablemente incluso tú en tu infancia también practicaste este tipo de juegos que implican contacto y exploración corporal, tanto en solitario como junto con otros niños y niñas. Si es así, entonces has podido vivenciar u observar juegos sexuales en la infancia.

Dichos juegos, se refieren a conductas que muestran niñas y niños de entre tres y seis años como parte natural de su desarrollo, pues gracias a ellos conocen y se relacionan con el cuerpo humano, con sus funciones, ensayan sus límites corporales, se apoyan para asimilar los conceptos “público” y “privado” pero sobre todo aclaran dudas respecto al funcionamiento del cuerpo. Recordemos que el aprendizaje de niñas y niños en esta etapa se da a través de experiencias ya que aún no cuentan con un lenguaje completo que les permita plantear sus dudas y pedir respuestas a las mismas.

Sin embargo, debes saber que existen juegos sexuales saludables y no saludables, la diferencia radica en que los primeros aportan al bienestar de niñas y niños, mientras que los segundos lo obstaculizan. A continuación, conoce las características de ambos:

Los juegos sexuales saludables son espontáneos, de participación voluntaria, se llevan a cabo entre jugadores que se conocen y son de edades similares, los participantes no muestran sensaciones de incomodidad o perturbación, suceden con poca frecuencia, además si un adulto establece límites o normas entorno a dichos juegos, los niños y las niñas aprenden a seguirlos.

No obstante, en la práctica pueden darse situaciones o señales que nos indiquen que estamos frente a un juego sexual no saludable porque:

  • Existen amenazas, forcejeo o agresión (física, verbal).
  • Incluyen dinámicas o acciones que no corresponden con la etapa de desarrollo de los participantes. Para distinguir este tipo de acciones es necesario que conozcas el acerca del desarrollo de niñas y niños, aunque las acciones más claras que puedes observar de manera común corresponden a la imitación de actitudes que son sexualmente explícitas.
  • Los jugadores/as son de diferentes edades: consideramos un rango de cinco años de diferencia, pues en este sentido estaríamos hablando de que pueden existir participantes que vivan la etapa de la infancia, jugando con otros quienes están pasando a la etapa de la pubertad. Lo importante aquí es el tipo de juego que los participantes llevan y los significados de los simbolismos que se incluyen en ellos, los cuales variaran indudablemente de acuerdo a la edad de niñas y niños.
  • Se percibe uso de poder para establecer ventajas entre unos y otros: Es decir, un niño(a) que indica a otros lo que tienen que hacer en el juego y no da posibilidad a los participantes de que puedan negarse, pues utiliza el chantaje, soborno o amenaza.
  • Producen reacciones emocionales intensas en los participantes, tales como rabia, ansiedad, tristeza profunda, daño o desagrado.

Ahora que conoces más acerca de los juegos sexuales, como parte del desarrollo de niñas y niños la intención es que al descubrirlos puedas mantener una actitud dispuesta a observar, escuchar y mediar para lograr que las dinámicas de juego se lleven a cabo en un entorno seguro.

Por tal motivo, es importante que evites estigmatizar, prohibir, censurar, juzgar o descalificar a los participantes. Más bien, procura mostrarte dispuesto(a) a escuchar y dialogar para apoyarles a resolver sus dudas, reglarles palabras para nombrar lo que sienten, piensan y necesitan. Piensa en todos los recursos de los que puedes echar mano, acércate a ellos y recuerda que ¡juntos hacemos más!

 

Escrito por: Janeth Santana

 

Referencias: