¿Qué son las habilidades para la vida?

Diariamente niñas, niños y adolescentes se enfrentan a diferentes desafíos como parte de su desarrollo, por ejemplo, adaptarse a sus cuerpos en crecimiento, adquirir conocimientos, aprender a expresar emociones, establecer relaciones o fortalecer habilidades; pero también a algunos que no dependen de ellas y ellos y ponen en riesgo su bienestar, como recibir malos tratos, vivir una situación de acoso escolar, la drogadicción, el abuso sexual, etc.

En este sentido, es nuestra responsabilidad como adultos protectores brindarles habilidades para la vida que no son otra cosa que herramientas que nos permiten hacer frente a las exigencias de la vida diaria, adaptarnos a ellas y mantener un estado de bienestar mental, además de poder identificar y saber cómo actuar ante situaciones que nos ponen en riesgo.

Este enfoque, es propio de la Organización Mundial de la Salud quien considera importante el desarrollo de 10 habilidades para la vida que pueden apoyar el bienestar de cualquier persona sin importar su condición o edad. A continuación, te presentamos una a una:

  1. Autoconocimiento: conocer y reconocer las características que nos identifican como personas únicas, valiosas, dignas de felicidad y buenos tratos.
  2. Comunicación asertiva: expresar en forma clara lo que pensamos, sentimos o necesitamos, teniendo en cuenta los derechos, sentimientos y valores de nuestros interlocutores.
  3. Toma de decisiones: se refiere a la manera en que resolvemos las situaciones o dificultades que se presentan en nuestra vida, considerando las necesidades propias y de los demás, priorizando el bien común y sobre todo tomando la responsabilidad de las mismas.
  4. Pensamiento creativo: utilizar la razón y las emociones para ver las situaciones desde diferentes perspectivas que permitan crear, innovar y emprender nuevas iniciativas.
  5. Manejo de emociones y sentimientos: aceptar la propia responsabilidad en cuanto a la identificación, sensación y expresión de nuestras emociones, evitando dañarse a si mismo o a los demás.
  6. Empatía: contactar con las propias emociones y sentimientos para así poder comprender los de los demás y responder a ellos de forma solidaria.
  7. Relaciones interpersonales: establecer y conservar relaciones interpersonales significativas de manera positiva, así como ser capaz de terminar aquellas que impiden el crecimiento personal.
  8. Solución de problemas y conflictos: aceptar los conflictos como “motor” de la existencia humana, dirigiendo los esfuerzos a desarrollar estrategias y herramientas que permitan manejarlos de forma creativa y flexible, viéndolos como oportunidades para crecer, hacer cambios y enriquecernos.
  9. Pensamiento crítico: aprender a preguntarse, investigar y no aceptar las cosas de forma crédula. Ser capaz de llegar a conclusiones propias sobre la realidad.
  10. Manejo de tensiones y estrés: identificar oportunamente las fuentes de tensión y estrés en la vida cotidiana, saber reconocer sus manifestaciones y encontrar maneras de eliminarlas o contrarrestarlas de forma saludable.

Después de conocer las habilidades para la vida, vale la pena que nos preguntemos ¿qué tan fortalecidas están las nuestras? ¿identificamos si algo va bien o nos hace falta fortalecerlo? Este es el primer paso para convertirnos en el ejemplo de niñas, niños y adolescentes, pues nos invita a ser nuestro propio agente de cambio para poder apoyarles.

 

Autora: Elizabeth Feria Ortiz

Estudiante en la carrera de Psicología social comunitaria del octavo semestre por parte de la Universidad Autónoma Intercultural de Sinaloa, prestadora de servicio social en Guardianes.