¿Cómo educar niños y niñas empáticos?

 

La empatía es la habilidad que nos ayuda a comprender los sentimientos de los demás y responder en consecuencia a ellos, por ejemplo, si identificas que una persona está triste, independientemente de si sus motivos te parecen válidos o no, eres capaz de reconfortarla y ofrecerle tu ayuda porque eres capaz de contactar con tu propia tristeza.

 

Esta habilidad la desarrollamos durante los dos primeros años de vida gracias a las neuronas “espejo” que nos preparan para identificar lo que otros puedan pensar o sentir. La empatía está muy relacionada con que hayamos podido construir un vínculo profundo con los adultos responsables de nuestra crianza, ya que gracias a ello aprendemos qué es la confianza, la seguridad y la expresión del amor a través de miradas y gestos, lo que finalmente nos permite experimentar, identificar y compartir sentimientos con los demás.

 

Para fomentar el desarrollo de la empatía en niñas y niños, los adultos podemos poner en práctica  cinco acciones básicas:

 

  • Fortalecer el vínculo entre madres, padres e hijos(as). Si bien este es un proceso que se desarrolla a lo largo de la vida, los primeros años son fundamentales pues niñas y niños requieren de formar una relación que les permita sentirse seguros para aprender, crecer, desarrollarse y construir su identidad, lo que juega un papel determinante en el desarrollo de su equilibrio emocional, su autoconcepto y autoestima. Esto lo logran al contar con una persona que les comprende y cubre sus necesidades.
  • Procurar un clima familiar basado en los buenos tratos. Puedes empezar por mostrarte como una persona en la que tus hijos e hijas puedan confiar, ser cálido, respetuoso y fomentar un ambiente de amor y paz. Luego, emprender acciones de colaboración y entendimiento al interior de tu familia, reconocer las necesidades y situaciones que enfrentan cada uno de los miembros y ofrecerles apoyo para que logren solventarlas.
  • Aprender a expresar tus sentimientos de manera asertiva. Así es, antes de enseñar a niñas y niños a expresar sus sentimientos, toca trabajar en ti, pues con tu conducta moldeas las actitudes de ellos y ellas. Ten presente que tu ejemplo cuenta más que mil palabras y el hecho de que aprendas a escuchar, comunicarte sin dañarte a ti o a los demás, hacerte cargo de tus emociones y respetar las de los demás, apoyará a que tengas las herramientas necesarias para acompañar a que niñas y niños lo logren también.
  • Apoyar el desarrollo de sus habilidades socioemocionales. Es decir, aquellas que les permiten identificar y expresar sus emociones, establecer relaciones positivas y tomar decisiones. Para ello, primero interésate en conocer las habilidades que tus hijas e hijos poseen a fin de que puedas apoyarles a que practiquen las que se les dificulten, considera que en la misma medida es importante enseñarles a comprender normas, prohibiciones y a expresar sus propias necesidades.
  • Enseñar estrategias para resolver conflictos. Considera que la mejor manera de resolver conflictos es siempre fomentando la comunicación y la escucha activa entre los involucrados, el respeto entre la diferencia de opiniones, la comprensión y la expresión asertiva de sentimientos y emociones.

 

Reflexionemos acerca de que muchos de los problemas sociales que actualmente vivimos, tienen sus orígenes en la limitada capacidad de empatía que mostramos, dando pie a conductas antisociales y/o violentas.

 

Ahora, imagina que todos los adultos nos esforzamos por poner nuestro granito de arena y contribuir al desarrollo de niñas y niños más empáticos ¿sabes que es lo que estaríamos logrando de fondo? Estaríamos apostando por el desarrollo de una sociedad más sensible hacia sus necesidades y las de los demás, capaces de reaccionar ante los conflictos con una actitud propositiva que vela por el bien común y que valora la diversidad.

 

Autora: Elizabeth Feria Ortiz

 

Estudiante en la carrera de Psicología social comunitaria del octavo semestre por parte de la Universidad Autónoma Intercultural de Sinaloa, prestadora de servicio social en Guardianes.