¿Cómo prevenir el abuso sexual infantil?

 

De acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos
(OCDE), en México, cada hora dos o más niños sufren abuso sexual y en la
mayoría de los casos, el agresor es un familiar o persona conocida del niño o niña.
Para prevenir el abuso sexual infantil es importante que los adultos reconozcan a
niñas y niños como personas con derechos que merecen buenos tratos, por lo
tanto demostrarles que los escuchas, que cuentan con tu confianza y les apoyarás
cuando lo necesiten, son actitudes fundamentales que contribuyen a mostrarte
como un adulto a quien pueden recurrir cuando lo requieran.

En este sentido resulta importante que estés al tanto del comportamiento de niñas
y niños a fin de monitorear la presencia en su vida de alguna situación de abuso o
maltrato, así como de su bienestar en general:

• Temor excesivo ante la presencia de algún adulto en específico.
• Angustia y tristeza persistente.
• Insomnio o pesadillas frecuentes.
• Agresividad o aislamiento.
• Conducta sexual inapropiada para su edad, por ejemplo, querer besar los
genitales de un adulto, o uso de vocabulario con gran contenido sexual.
• Comer mucho o comer poco.
• Dificultad para caminar o sentarse.
• Irritación, secreción, infección o lesiones en sus genitales.
• Ropa interior manchada, rasgada o con sangre.

Por tanto, para ser un adulto protector frente al abuso sexual, te recomendamos
tomar las siguientes medidas preventivas básicas en la educación y cuidado de
niños y niñas:

• Enséñales a decir NO ante secretos o propuestas de conocidos o desconocidos

que les parezcan incómodas o les hagan sentir mal.

• Enséñales a llamar a las partes privadas de su cuerpo, por su nombre:
pene y testículos en los niños, vulva y vagina en las niñas, nalgas y pecho
para ambos.
• Indícales que nunca deben aceptar regalos de nadie a cambio de
peticiones que sean incorrectas o les causen daño.
• Explícales que nadie tiene derecho a tocar su cuerpo, en especial sus
partes privadas, besar sus labios o acariciarles de forma tal que les cause
incomodidad, sean conocidos o desconocidos.
• Supervisa los sitios web que visitan, pues existen agresores en las redes
sociales que se hacen pasar por niños o por personas amigables, con el fin
de obtener información o concesiones sexuales de los pequeños.
• Si el menor expresa haber sufrido una agresión sexual por parte de
alguien mayor, CRÉELE, no desestimes el hecho y considera las señales
de abuso antes mencionadas, para buscar ayuda y acompañarle en el
proceso de recuperación.
• Enséñale a pedir ayuda las veces que sea necesario, hasta encontrarla. En
la gran mayoría de los casos de abuso sexual el niño o niña vulnerado
necesitará pedir ayuda más de una vez, pues muchas de las personas a
quienes se acerque.

Y recuerda, que las relaciones de confianza entre los adultos y los menores, a
través de una comunicación saludable, disminuye la vulnerabilidad y el riesgo de
que sean víctimas de abuso sexual.

Nos gustaría conocer tus sugerencias, te invitamos a que nos escribas al correo
info@guardianes.org.mx

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