La función del padre en la crianza de las niñas y niños

A lo largo del tiempo se ha hablado sobre el apego madre-hijo y el vínculo que mantienen ambos, el desarrollo, la educación, la personalidad, entre otros aspectos, sin embargo, y por cuestiones culturales, poco se sabe de la importancia del padre en la crianza de sus hijos e hijas.

Como “el apego define al ser humano desde la cuna hasta la tumba”², la relación de éste con las figuras significativas, como lo es la figura paterna, cobra gran importancia por el vínculo que éste establece con sus hijos e hijas, pues representa un impulso natural para garantizar la supervivencia. La ausencia del padre limita al menor a vivir su independencia y lucha constantemente por obtener el reconocimiento social y personal que esperaba recibir de su progenitor.

Los vínculos con la figura paterna pueden fomentarse mediante una crianza positiva que propicia:

  • Un favorable proceso de desapego madre-hijo, siendo éste el primer vínculo que se desarrolla desde antes del nacimiento, el padre se vuelve cuidador secundario, sin embargo, con su involucramiento en el cuidado y la crianza, propicia que ese proceso de desapego con la madre sea menos doloroso, e incluso favorable para la integración social del niño o niña.

 

  • El desarrollo de su autonomía protegiendo e incentivando su crecimiento integral e individual, dándole herramientas para enfrentar el mundo que lo rodea, conociendo y valorándoles, así como sus gustos, intereses y habilidades a fin de fortalecer su individualidad.

 

  • Ejercicio de valores sociales, por medio de las enseñanzas que se transmiten y las que niñas y niños observan, obtienen recursos y experimentan prácticas para ejercer esos principios, interviniendo así en la forma de interacción con el ambiente en el que se desenvuelve.

 

  • Su identidad sexual, si bien sabemos que la sexualidad no está contenida ni definida por un sólo elemento, sí implica el modo de sentirse y percibirse a uno mismo y a los demás. Mediante la forma en que el padre aprecia, opta y adopta conductas comparativas frente a la madre y frente a sí mismo, el niño o la niña se autovalora y conceptualiza aquellas cualidades que le hacen valioso/a y le dan sentido de dignidad.

 

Recuerda que el involucramiento saludable que el padre ejerce en la crianza del niño, es fundamental, pues fortalece el bienestar bio-psico-social, que lleva a un niño o niña a desarrollar autonomía e independencia.

Acércate a nosotros para conocer más del tema, puedes escribirnos a info@guardianes.org.mx

 

Escrito por: Diana Nayeli Gonzalez Ceja[1]

[1] Licenciada y Psicoterapeuta en Psicología, Especialista y Maestra en Terapias Psicosociales, Docente en Diplomados en el Centro de Tanatología y Terapia de Duelo S.C. y Facilitadora en temas de prevención del maltrato y abuso sexual infantil en Guardianes.

² Bowlby, J. (1968) tomado de DK, El libro de la psicología. (2012). Altea, pp 274-277.